Zapatero, Guerra y ahora Sánchez, el Psoe y el uso particular de aviones

El presidente del Gobierno  no debiera viajar en un avión oficial a un acto privado, cómo mínimo está feo, si encima es un concierto… casi sale más barato que vaya el grupo a cantar al salón de su casa.
 

Luego Pedro Sánchez se justificó con dos reunioncillas que ni siquiera constaban en su agenda oficial, donde sí figuraba el Consejo de Ministros que había presidido por la mañana. Era pues un viaje de placer en el que le acompañaba Begoña Gómez, su esposa.

Sánchez llegó a difundir una foto en redes sociales, en la que se le ve disfrutando de su grupo favorito, “The Killers” en el Festival Internacional de Benicassim.  Su equipo ha intentado ridículamente justificarle, hablando de una agenda oficial en Castellón, donde firmó en el libro de honor del Ayuntamiento.

En realidad, los dos actos que mantuvo no tenían contenido político alguno y según ha podido saber El Muro del Pueblo Español, no figuraban en su agenda oficial por lo que parece que la escusa era que el presidente se encontraba en la zona, y aprovechó, fundamentalmente además, para buscar una explicación a su viaje en un medio público tan caro..

Mientras que a los presidentes autonómicos de Vascongadas, Cataluña y Galicia los ha recibido en Moncloa,  con Puig se ha reunido en la sede de la Generalidad en Castellón, parece que más por cortesía que por otra cosa.

Ya Zapatero iba a los mítines del PSOE en avión oficial, aunque se justificó diciendo que era por motivos de seguridad.

En 1988, el entonces vicepresidente socialista Alfonso Guerra se desplazó desde Faro, en el Algarve (Portugal), donde se encontraba con su hijo, en un avión fletado por el Gobierno para llegar a tiempo a una corrida de toros en Sevilla a bordo de un Mystere.

En coche hubiera tardado cuatro horas, en tren de alta velocidad unas dos horas y media. Desde luego se llega más barato en avión privado. Ya se sabe lo que es público, no es de nadie.

 

1 Comentario

  1. Carmen CALVO, la que se “beneficiaba” al escolta, cuando era ministra de cultura con Zapatero (en su caso, más bien de incultura), dijo que “EL DINERO PÚBLICO NO ES DE NADIE”.
    Luego, todo lo demás es consecuencia directa de esa “generosidad” con el dinero de los demás…

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