Y mientras, en Cataluña…

Con la nueva inyección de optimismo que ha propiciado Pedro Sánchez al nacionalismo catalán, vuelven los ánimos a estar revueltos. Ya no engaña a nadie el alegato nacionalista que se convierte en chantaje nacionalista cuando, a sabiendas de lo que se persigue, se consiente y se transige. Pero a estas alturas del partido, tampoco a los españoles se les puede seguir engañando por más tiempo. El sistema democrático convive con un cáncer al que no quiere hacer frente ni aplicar tratamiento. El agente canceroso que lo ha provocado es el propio sistema, interno, y con sede en Moncloa y Zarzuela. Desde hace 40 años, el sistema se niega a aplicar los cuidados que pondrían fin al problema. Y es un problema que afecta a millones de españoles, tanto en Cataluña como en otras partes de España.

Ayer, miles de personas se manifestaron en Barcelona bajo el lema Ni prisión ni exilio, os queremos en casa para exigir la libertad de los presos independentistas y el regreso de los políticos huidos al extranjero.

Convocada por la ANC, Òmnium Cultural y la Asociación Catalana de Derechos Civiles (ACDC), que agrupa a los familiares de los políticos presos y huidos, la manifestación arrancaba de la confluencia de la calle Tarragona con Diputación y terminaba frente a la antigua cárcel Modelo.

Tanto el presidente de la Generalidad, Quim Torra, como el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, participaron en la marcha, así como los consejeros del Gobierno y los líderes políticos de ERC, PDeCAT y CUP.

Torra exigía la libertad de los “presos políticos” ante la “indecencia” de la justicia española, al tiempo que denuniaba “el relato ficticio con el que el Estado ha estado construyendo una rebelión que no existió y que saltó por los aires el pasado jueves”.

Los manifestantes, con banderas independentistas y atuendos de color amarillo, han desfilado en tono reivindicativo cantando lemas como No os queremos cerca, os queremos en casaEl 1-O no se olvidaLibertad presos políticosSomos RepúblicaLlarena a la cárcel; y Ni un paso atrás.

 

 

2 Comentarios

  1. Buf. Aquí va mi reflexión y resumen lo que estoy viviendo. Me fui hace 3 semanas para Castilla de vacaciones (donde he podido libremente ver partidos de la Selección entre otras cosas y gozar de libertad de prensa -aunque sea de medios comunistas-, aquí ni de comunistas existen) dejando unos pueblos embadurnados de propaganda política. He vuelto con la historia de la reunión de Torra-Sánchez y no reconocía mi “hábitat natural”. Vic y demás pueblos estaban LIMPIOS. Ni rastro (sí que algo queda) de lo que ha ocurrido este año. Me quedé blanca, pues me pareció simplemente extraño.
    El comentario de esta noticia es que me espeluzna que aquí den por sentado que estos delincuentes van a estar en la calle. Su manera de proceder tan siniestra, la de exigir sutilmente, és macabra y cuando lo hacen con convencimiento es que algo saben a ciencia cierta que va a suceder. No me gusta el tono que está llevando todo.
    Si antes se pasaba miedo-hartazgo, ahora no veo claro esta puesta en escena tan dulce. Ellos exigen. Miedo da que exijan a un Presidente del Gobierno (el Ejecutivo) “la liberación inmediata de los presos políticos”, pasándose a la torera las resoluciones judiciales, miedo da que VOX esté siendo amenazada y miedo da que el malvado de Sánchez quiera que Puigdemont sea juzgado en España por malversación.
    Si por mi fuera, que se quedase este último en donde le de la gana fuera de Catalunya: para un catalán de verdad no hay nada peor que estar fuera de nuestra tierra, nuestra lengua y cultura. Que se quede en el destierro para siempre. Ese sería su mayor castigo.
    Sí es cierto que nuestras calles, están más limpias, con menos propaganda política devastadora, los medios de comunicación controlados por los sediciosos han bajado el pistón, y hay cierto argumento del Parlament-Generalitat al Ejecutivo okupa de “O HACÉIS TAL O PASARÁ ESTO”.
    Me han llegado comentarios en persona que por aquí, en cierto pueblo apareció Pujol viejo con su Sra. Nada inusual pues tienen la casa de verano en un pueblo que todos sabemos en el Pirineo, con su escolta y etc. Lo inusual es que ande libre por los pueblos de Catalunya, recibiendo insultos o palmaditas, da igual, pero que campe a sus anchas: ni lo juzgarán, sabe demasiado. Y tengo la sensación de que estas exigencias de “libertad de presos inmediatas” estén tapando alguna cosa más.
    Está habiendo un tono de altanía demasiado preocupante, que está pasando inadvertido, son sensaciones que se palpan. Esta gente, yo no sé si con corta de neuronas o qué, vitorean las “resoluciones” judiciales Alemanas (esas hechas sin leer nada por un tribunal de montaña) como un hazmereír a España. Y continúan. La tal Elisenda Paluzie la que le tendrían que dar el Premio Catalán de Inteligencia (esa que propone el 1-O fiesta nacional – sin enterarse que en España ya hay una fiesta nacional y el 1-O es cuando Franco fue investido Jefe del Estado), otra que está ganando puntos para, si fueramos un Estado normal, debería estar siendo investigada.
    A mi modo de entender, una minoría en Cataluña “ha argumentado con mentiras un referéndum ilegal e ilegítimo” rechazando la Soberanía Nacional, hoy por hoy se entiende aún que el Pueblo Español es soberano. No entiendo como 40 millones de españoles, se han dejado aplastar por 2 millones de anómalos residentes en Cataluña (no más catalanes que los demás).
    ¿Lo más triste? Que estas vacaciones visité algunos emplazamientos de Patrimonio Nacional y sus empleados se han enterado por las noticias de cotilleo del veto de Girona al Rey, que en Catalunya hay “un problema”. No quiero pensar que media España no se entere de “ná”.
    Veremos.

    • Gracias por su testimonio. España estuvo gobernada por un lelo; ahora está gobernada por un loco. Pero ni locos ni lelos pueden obviar un dato: Cataluña es España y esto se defenderá en las urnas o con las armas.

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