Viktor Orbán elimina los estudios de género

Nos dan mucha envidia los húngaros. Han tenido el acierto de aupar al poder a gente responsable. Viktor Orbán es de esa clase de gobernantes que, anteponiendo las necesidades de su pueblo a todo lo demás, construye futuro y crea las condiciones de desarrollo personal y social que necesita cualquier pueblo. La educación en los valores fundacionales de Europa, en el cristianismo, y en el amor a la patria y la eliminación de un plumazo de esa mentira de la ideología de género como línea curricular en las universidades del país son medidas que nos producen envidia y esperanza a partes iguales. Poco a poco, Hungría se va convirtiendo en la esperanza de Europa y en su reserva espiritual.

El Gobierno húngaro, presidido por Viktor Orbán, introducirá desde septiembre en las guarderías una “educación patriótica” basada en la “identidad nacional, los valores culturales cristianos y el conocimiento de los símbolos nacionales”.

Además, se prohibirá en el país la rama universitaria de los estudios de género por considerarlos una ideología y no una ciencia.

La medida afectaría a dos universidades húngaras, la mayor, Eötövs Lóránd (ELTE), con sede en Budapest, y la Universidad Centroeuropea (CEU), fundada por el magnate estadounidense de origen húngaro George Soros, que también ofrece diplomas sobre estudios de género.

La ideología de género nació en Estados Unidos. Desde un enfoque feminista, analiza cómo el concepto de género -definido como una construcción social- influye en las relaciones personales, el pensamiento y la idea misma de poder, entre otros aspectos.

El decreto determinaría que en el futuro las universidades no podrán convocar exámenes de ingreso a estos estudios. Los estudiantes que comiencen sus estudios en septiembre de este año podrán concluirlos, pero en 2019 ya no se podrán convocar pruebas de ingreso.

El Gobierno de Orbán ha asegurado varias veces que considera que los estudios de género son incompatibles con las ideas conservadoras y tradicionales que tiene sobre la sociedad y que éstos no son nada más que una ideología.

“Los estudios de género, al igual que el marxismo-leninismo, podrían considerarse más como una ideología que como una ciencia, por lo que es cuestionable si alcanza el nivel para la enseñanza universitaria”, aseguró en marzo de 2017 el secretario de Estado de Educación, Bence Rétvári.

3 Comentarios

  1. Viktor, eres un crac. ¿Pero que es éso de estudios de género?. ¡Si no saben distinguir entre la ideología de género del género ideologizado!. A buen sitio habéis ido a poner la era, #Femimarxistas. Hala, ¡a la puta calle!.

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