Viggo Mortensen; o cómo tiran más dos tetas que dos carretas, (con perdón)

El actor norteamericano Viggo Mortensen, el mismo que le levantó la parienta a David Trueba (Ariadna Gil), se acaba de afiliar a la asociación independentista Omnium Cultural.  Ya había mostrado hace meses su conformidad con el procés, manifestando que el Estado debía permitir el derecho a decidir de los catalanes.

Evidentemente al tal Viggo, no se le ha perdido nada apoyando la causa nacionalista, excepto su relación con su actual pareja, Ariadna Gil, Catalana de pro, la cual como tantos otros juega a la maniobra de la confusión, por una parte dice, que ella no quiere que Cataluña se separe de España y por otra, ha manifestado reiteradamente que el pueblo catalán tiene el derecho a decidir su futuro. Parece mentira que una persona a la que habitualmente se le tiene por inteligente, haya caído en esa trampa, o pretenda hacernos caer a los demás. Primero, no todo es decidible, y además no por eso es más democrático.

¿Podríamos votar por ejemplo amparándonos en el derecho a decidir la expulsión de los gitanos?, obviamente no, porque sería una votación discriminatoria, por racista y anticonstitucional. Esas mismas razones serían validas para acallar ese mismo deseo superyuppydemocrático del «derecho a decidir»,  por no mencionar que la parte (Cataluña) afecta al todo, (España), y que la unidad de la patria es innegociable, entre otras cosas, porque tampoco es nuestra, porque es heredada, y nuestra obligación es transmitirla mejorada y no en peores condiciones. No somos dueños, solo usufructuarios.

Es una pena que a Viggo Mortensen no se le haya pegado nada de alguno de los papeles que ha representado, conceptos como el valor, el honor surgidos de películas como Alatriste por ejemplo, pero parece que ese viejo refrán de las glándulas mamarias y los medios de transporte agropecuarios, en su caso se cumplen íntegramente.

Desde luego ha elegido el peor momento, apoyar ahora a Omnium, es apoyar al delincuente de Cuixart (su presidente), más todavía si permites que la causa nacionalista haga publicidad a cuenta de tu nombre.  A partir de ahora entendemos tus motivaciones, claramente no políticas, dada tu incapacidad a comprender la grandeza de España,  del papel del capitán de los tercios, tan sólo se te ha quedado la parte mala, aquella en la que se alquilaba como mercenario, por unas pocas monedas, o en tu caso…quizás por otro par … de razones.