Valtònyc en libertad. Entrañables, los belgas, siempre tan en contra de España

En contra de lo que se pueda llegar a pensar, no es el Ejecutivo español el que se hace odioso en el resto del mundo (y en especial en Europa), algo que no llegaríamos nunca a celebrar pero que podríamos disculpar; es España, es el Estado español, es la Historia de España, el patrimonio de España, la cultura de España…Es, en definitiva, todo aquello por lo que afirmaba el filósofo que ser español era una de las pocas cosas serias que se podían ser en la vida. Ese odio, envidia u ojeriza se transforma en respeto y temor cuando los jefes de Estado y de Gobierno de España son fuertes, y se vuelve insulto, provocación y mofa cuando la alta representación de la Nación es tan ramplona y mezquina como la que padecemos hace 40 años. Indudablemente, estamos en uno de esos periodos rojos.

El rapero Josep Valtònyc, condenado en España por apología del terrorismo, injurias a la Corona y amenazas, ha sido puesto en libertad por el juez de instrucción belga, a la espera de que otro magistrado estudie su posible entrega, según confirma uno de sus abogados, Paul Bekaert.

Bekaert, también abogado del expresidente catalán Carles Puigdemont, confirmó que el músico mallorquín se personó este jueves ante el juez de instrucción belga, quien decidió ponerlo “en libertad sin condiciones” a la espera de que se resuelva el caso de su posible entrega, un proceso que tardará “unas semanas”.