Un palo a Ciudadanos: probablemente cuando aciertan es por casualidad

Toda la impresión es que Cs es un partido político carente de principios que va amoldando su discurso en función de aquello que cree que, en cada momento, le va a resultar más rentable políticamente. ¿Por qué?

Básicamente porque  hemos visto algunos vaivenes cuya única explicación es esa: Cs trata, más que de defender los valores que sean los suyos, de salir adelante adoptando los valores que más apoyo social cree que puede tener en cada momento. Eso significa que Cs no está en política para hacer crecer su manera de ver la sociedad. Cs está en política para llegar al poder con las ideas que hagan falta calculadas como buenas  en función del número de votos que puedan recibir.

Cs se olvidó mucho tiempo de España y se centró en la corrupción. Ha vuelto a acordarse de España en la coyuntura catalana y lo ha  hecho en los términos electoralmente más rentables. Y, en su día, probablemente pensando en no dejar de pescar en el mundo progre,  se abstuvo en contra de la prisión permanente revisable  asumiendo las tesis giliprogres del rollo de la reinserción con excusa en una dudosa inconstitucionalidad de la citada pena. En su día, pactó una coalición con Libertas, un partido de una derecha cristiana dura. Preguntar hoy a Cs por el aborto da miedo.

Todo esto le sirve a Cs gracias a l apoyo mediático que recibe y gracias a las derivas lamentables de PP y PSOE en todos los terrenos. No obstante, la gran duda es si lo que sirve a Cs es lo que sirve a España. Nosotros creemos que no. Por ejemplo, Cs se empeñó en unas elecciones autonómicas a toda prisa en Cataluña. A Cs esas elecciones le han dio muy bien. A España, evidentemente, no tanto.