Un niño de 9 años es víctima de una violación grupal, de manera reiterada, cuyos autores son al parecer, cuatro niños gitanos compañeros del colegio, de edades inferiores a los 14 años

Cuando hace apenas una semana que publicamos un artículo de opinión, titulado “los hijoputas no tienen edad” no puedo por menos que reiterarme íntegramente en el contenido del mismo. Como muestra, baste esta noticia que se ha conocido estos días. Un chaval de 9 años, en Jaén, era víctima de una curiosa forma de bullyng en el colegio. Al parecer era acosado de manera reiterada por cuatro chavales, por cuatro proyectos de hijosdeputa, que de manera reiterada, en varios días distintos agarraron a la víctima de 9 años y le penetraron analmente, además de dedicarle toda suerte de lindezas. Ese niño, agredido sexualmente, bien podría haberse quitado la vida, pero tuvo el valor suficiente de ponerlo en conocimiento de su atónita madre, que de manera inmediata lo comunicó a la autoridad educativa.
Efectivamente cuatro niños de etnia gitana, tres hermanos entre sí, y otro primo de los anteriores, habrían abusado sexualmente de este crío al menos en tres o cuatro ocasiones. Estos hijosdeputa infantiles, eran plenamente conscientes de lo que hacían porque según manifiesta el niño violado (de origen extranjero), le habían amenazado de muerte si contaba algo, y por eso tardó en decidirse a hacerlo, por eso tuvo que vivir ese infierno por entregas, ya que los hechos se reiteraron hasta que el pobre crío encontró fuerzas suficientes para confesarse con su mamá, contando lo que le sucedía. La consecuencia para los violadores, será nula, apenas una sanción administrativa que les saque del colegio un mes; ni siquiera de manera definitiva. Y… ¿Luego… que pasará luego, cuando esos niños-violadores vuelvan?, imaginamos que lo mejor que podrá hacer el niño abusado, la víctima, el perjudicado, es marcharse, porque si no lo hace, tendrá que volver a ver la cara de sus agresores, mirar a los ojos de sus violadores en el recreo, de aquellos que le amenazaron con matarle si contaba algo; de aquellos que le acosaban, pegaban insultaban y escupían, este pobre niño será seguramente el centro de comentarios y miradas del resto de los compañeros, unos, crueles, otros compasivos, pero este niño que ha sido utilizado como juguete sexual de sus agresores, al que le han destrozado la vida, no volverá a ser el mismo, ni por los hechos sufridos, ni por el recuerdo, ni por las consecuencias que le traigan; ni siquiera por las escasas consecuencias que tenga para los agresores. ¿Cómo es posible que la ley española, no permita tomar ninguna medida contra ellos porque son inimputables? ¿Cómo es posible que un menor de 14 años, con edad suficiente para tener erecciones, y penetrar grupalmente y en contra de su voluntad a esa pobre criatura, con suficiente maldad para coaccionarle, para amenazarle, demostrando claramente que son conscientes de lo pernicioso de su actuación, de la ilicitud de sus actos, se quede en nada. Se crezcan, se endiosen, pensando que ni el sistema puede nada contra ellos, ¿qué les impide volver a hacerlo, si la lección que se les da es que sus actos no tienen consecuencias?. Muchos de nosotros somos padres, venciendo el dolor de pensarlo siquiera… pongámonos en situación, no será políticamente correcto, pero … dan ganas de cortárselas.
Debería legislarse a ese respecto, y si no se hace, deberían llevar a esos dulces gitanitos, como compañeros de pupitre de los hijos de nuestros diputados… lo mismo cambian de idea.

1 Comentario

  1. ¡Gitanos!
    Ya me extrañaba a mí que esto lo hicieran chicos normales y corrientes…
    TODO EL PROFESORADO Y EMPLEADOS DE ESE COLEGIO, que por lo visto no cumplían con su trabajo DEBERÍAN SER DURAMENTE SANCIONADOS DISCIPLINARIAMENTE.
    Urge cambiar la ley de responsabilidad penal del menor, del año 2.000, que en realidad debería llamarse LEY DE IRRESPONSABILIDAD PENAL DE LOS MENORES, y que hace que estén todos envalentonados, pues saben que todo lo que hagan (violaciones, atracos, asesinatos…), LES SALDRÁ GRATIS.

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