Un Mundo Feliz… Un Mundo Virtual

Después de la virtualidad hecha bandera con todo el tema del Procés,  y de haber sabido que la virtualidad pretende llegar a los mítines holográficos; ahora hemos descubierto también la postmodernidad virtual en la adquisición  de algunos bienes y servicios informáticos con relación al 1 Octubre, en cripto moneda. Es decir han intentado engañar a Montoro pagando en Bitcoins.

Desde luego si en algo va Cataluña por delante, a la cabeza de Europa, al menos la Cataluña secesionista es en lo que en criminología se conoce como los White Collar Crime.

Efectivamente Puigdemont y sus acólitos, han hecho un master en nuevas tecnologías y en cyberdelincuencia, den delitos de cuello blanco, con los que como podemos ver ,ahora están llevando la realidad virtual hasta sus últimas consecuencias.

Inventaron una historia paralela, inventaron una voluntad secesionista de una mayoría inexistente (aunque importante, y cada vez lo será más), han tenido una realidad paralela en una República Catalana virtual que está pero no está. Virtual y simbólica fue la DUI, al menos según manifiestan los responsables de ella, (aunque no sea más que para eludir la justicia penal), virtual llegó a ser el censo, virtuales las agresiones policiales, virtuales los miles de heridos, virtuales las embajadas de un país virtual, virtual la represión, virtual el exilio, virtuales las amenazas, y virtuales las denuncias informáticas de un Assange virtual, como virtuales los apoyos internacionales, y virtuales los desestabilizadores.

Virtuales serán las comparecencias holográficas, y al parecer con bitcoins virtuales han pagado los virtuales elementos de una desobediencia real.

Virtual es la firmeza de una nación sin estado, representada por un presidente virtual que desconoce la existencia de la obligación que pesa sobre sus espaldas de defender a la nación que representa.

Con tanta virtualidad, ¿qué hay de real en todo esto?  Real es la existencia de una gran nación que no quiere desprenderse de ninguna de las regiones que la integran, como nadie queremos que nos desgajen un brazo o una pierna del cuerpo.  Real es la ley que hay que aplicar, no sólo a nivel constitucional, sino administrativo y penal.  Real es la existencia de jueces, reales son los barrotes que deben guardar a los que han pretendido alzar en armas a hermanos contra hermanos, con un pacifismo virtual y con un mucho de marketing de laboratorio.

Jordi Sánchez manifestaba el otro día que las noches en Soto del Real empiezan a ser frías.

Menudo impresentable, lo mismo también pensaba que iría a Soto del Virtual.