Turquía comunica que enterró una pierna de uno de los caídos en el accidente del Yak-42

La inagotable chapuza de la contratación, embarque, accidente del Yak-42 y gestión posterior del mismo en el percance aéreo en el que perdieron la vida 62 militares españoles y 12 tripulantes ucranianos y un bielorruso no conoce límite. Cumplidos ya 15 años de la tragedia, quién creía que podía esconder su responsabilidad con repatriaciones exprés en cajones en los que se mezclaron partes de todos los fallecidos, se sigue incidiendo en la herida de los familiares con el conocimiento de nuevos datos. El peor ministro de Defensa de España de la historia, Federico Trillo, tendrá que seguir cargando sobre su cabeza la responsabilidad de estas muertes.

El Gobierno turco ha comunicado a España que una extremidad inferior de una de las víctimas del accidente del Yak-42, en el que murieron 62 militares españoles el 26 de mayo de 2003, fue enterrada en el cementerio turco de la ciudad de Macka apenas dos meses después porque no pudo ser identificada.

Así lo ha anunciado este lunes el Ministerio de Defensa que, ahora, ha pedido a la Audiencia Nacional que abra un proceso de cooperación judicial con Turquía para verificar la existencia de este resto y tratar de identificarlo. Junto a los 62 militares españoles, en el accidente fallecieron 12 tripulantes ucranianos y un bielorruso.