Torrent y Colau, nuevamente con el cuento de Pedrito y el Lobo… ¡que viene el fascismo!

Dice Torrent que la indiferencia es preocupante, que hay gente que es discriminada por su origen, por su identidad sexual e incluso por sus ideas, «también en nuestro país». Todos le hubiésemos dado la razón, eso es lo que ha hecho el nacionalismo catalán con cualquier cosa que oliera a España, pero no, sorprendentemente se refería al auge de la extrema derecha en las calles de Cataluña.

«Los últimos meses, la simbología nazi se ha hecho visible impunemente en nuestras calles, acompañada de la violencia, las amenazas y el odio que define las ideolodías fascistas»
Con esta cortina de humo pretende tapar las actitudes bolcheviques propias de su ideología y de la ideología de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.
Hace falta poca verguenza.
Hay que detener al fascismo, ha insistido
Evidentemente el cuadro teatral que acompañaba estos comentarios era el idóneo, un acto en apoyo a las víctimas del Holocausto. Que pronto olvidan lo amigables que fueron los nacionalistas catalanes siempre con la ideología nazi, parecen haberlo olvidado.
Dice Torrent que «El Holocausto nos enseña que tenemos que decir nunca más a cualquier totalitarismo» Lo sorprendente, lo llamativo, es que eso lo digan estos, que sí son la peor muestra de a dónde puede llegar la especie humana, practicando un genocidio con la población Española que es obligada a marcharse de Cataluña

Colau, por su parte dijo, «el recuerdo es la garantía para que no vuelva a pasar».
Nada ha dicho de la represión en el Gulag, de los asesinatos en los bosques de Katyn, la quema de iglesias en Barcelona, ni de los millones de muertos del comunismo. Se ve que esos eran menos víctimas. Más de lo mismo.