Todos los pueblos tienen su tonto

Alberto Garzón, coordinador federal de IU (nada), es un destacado pacifista. En su condición de tal ha exigido al Gobierno que, para facilitar la distensión en Cataluña a cuenta de la ‘guerra de los lazos amarillos’, proceda a retirar la acusación por rebelión que pesa sobre los líderes golpistas catalanes, fugados o encarcelados. Ve, Garzón, inapropiado que el Gobierno gaste más de 500.000 euros en la defensa belga de Llarena, al que «se le mete una querella por bocazas y ahora pide amparo al poder político». Y cree que «lo que ha hecho el Gobierno ha sido ceder ante un chantaje del sector más conservador que vulnera la independencia judicial».

Todos los pueblos del mundo tienen su tonto; en España tenemos muchos pueblos, así que tenemos muchos tontos. Pero en un ranking de tontos nacionales, no cabe duda de que Alberto Garzón tendría un papel destacado.