¿Todavía hay quien piensa que se puede votar a Ciudadanos?

Hace falta mal gusto, hace falta mucha depravación, hace falta querer captar votos a costa de cualquier cosa, para protagonizar una carroza llena de maricones con tan poco estilo. Y decimos bien claro de maricones… no de forma despectiva que allá cada cual con lo que se restriega por el trasero, sino como mero término definitorio de quien componía tal carroza, término que no debe ser peyorativo cuando así se definen entre ellos sin afán ofensivo.

Y digo yo… que no he ido nunca a una fiesta del orgullo, y que no creo que vaya, salvo que algún día decida hacer un estudio de campo con afán antropológico, ¿es necesario ir vestidos de locas?  Yo veo a Grande Marlasca, por ejemplo, tan mariquita como el que más, pero señor respetable donde los haya, en esa manifestación y no va vestido con braguero de leopardo ni suspensorio de cuero, ¿Por qué?, seguramente porque no es necesario, no lo requiere el guión, y se puede ser homosexual sin ser hortera, provocador, o comparsa de un espectáculo circense.  Porque si yo fuese, gay, maricón u homosexual, y además estuviese orgulloso de ello, mostraría mi orgullo dentro de la mayor de las normalidades, vestiría mejor que nadie, y demostraría que no soy menos, pero tampoco más que el resto. Cuando uno se disfraza de loca, y se pone plataformas y tanguita paquetero, tan sólo da sensación de desfase, de carnaval, y de disculpa para que afloren tus bajas pasiones a la esfera de lo público.

Repito mi pareja, sea hombre, mujer o muñeca hinchable, no tiene porque vestirse como si fuese una puta de cabaret,  anunciando su mercancía en el barrio rojo de Amsterdam, y allá cada cual si se siente orgulloso, a mi como si se viste de lagarterana, o de hombre rana, pero normal… lo que se dice normal… no es.

Vamos que en mi puta vida votaré a Ciudadanos.

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