Tímida requisa de algunas estrelladas en Madrid, y amenazas de silbar el himno

Madrid, está llena en este momento de dos aficiones futboleras, por una parte la de los alegres sevillanos que quieren salvar los muebles en una irregular campaña, y por otra la de los siempre provocadores culés que pretenden una vez más politizar la final de la copa de Europa, mediante exhibiciones de banderas estrelladas, y proliferación del reivindicativo amarillo.

Una batucada, todo de amarillo ameniza la juerga previa al partido, la policía nacional de manera discreta ha requisado algunas banderas ilegales con la estrella independentista, ha prometido reenviarlas a sus propietarios, a los que ha identificado, a sus casas a la semana que viene. No se entiende, que nadie tenga que devolver una bandera independentista traída a un partido de fútbol, cuando está expresamente prohibido.  No obstante la politización está garantizada con la pitada al himno de España, una vez más, prometen hacer una pitada más grande que los años anteriores. Si les diesen un sonoro bofetón en toda la piñata, verían la dificultad de silbar con los labios hinchados,  desde luego muchos que no somos aficionados al fútbol, hoy nos sentiremos sevillistas.