«The Guardian» pone en su sitio al impresentable de Guardiola

Manchester City manager Josep Guardiola celebrates towards fans after Manchester City beat Leicester City on penalties during the League Cup Quarter Final soccer match between Leicester City and Manchester City at the King Power Stadium in Leicester England Tuesday Dec 19 2017 AP Photo Rui Vieira

El periódico ‘The Guardian’ le explica a Guardiola que lo que él hace es propio de cínicos, ya que difícilmente se entiende que apoye tanto las «causas nobles» y los derechos humanos de sus colegas, mientras nada dice respecto a la falta de libertades en Abu Dabi, el emirato de los dueños del Manchester City.

El artículo publicado hace unos días en la sesión dominical de ese medio (The Observer) le dice que no es de recibo y además es muy poco coherente, estar por una parte con su apoyo a ultranza a los presos independentistas, y por otra parte callar con respecto a la actitud no muy en favor de los derechos humanoss de quien le paga la nómina.

El autor del artículo David Conn, le hizo esa pregunta sobre Abu Dabi a Guardiola, a lo que él respondió que «cada país decide la forma en la que quier vivir», el periodista le explicaba que hay activistas como Ahmed Monsoor que no tiene ni democracia ni libertad de expresión y lleva un año sin libertad, y aún no ha podido acceder a un abogado
También se menciona la situación del Abogado MOhamed al Roken que fue condenado en 2013 a 10 años de prisión, está considerado preso de conciencia por Amnistía Internacional, y es mantenido en prisión por el jeque Mansour Al Nahyan que es el dueño del City.

Conn criticq en su artículo que sea tan solidario con su lacito, pero no se extienda a los derechos humanos en todo el mundo, «incluidos quienes languidecen en prisión en el país de su empleador».

«Si Guardiola, que cobra más de 13 millones de euros al año por hacer maravillas en el campo de fútbol, insiste en plantear cuestiones de derechos humanos, debería ser coherente y no caer en falsas distinciones y torpes excusas», remacha el periodista. Desde luego no le falta razón, y es un nuevo zasca con la mano abierta en toda la colleja de Guardiola.