Tabarnia no puede abandonar Cataluña

La aparición de Tabarnia en el escenario político ha sido, simplemente, genial. Humor español por todas partes para reírse del separatismo y para contestar al separatismo como si de un espejo se tratase. Lo mejor, para nosotros, un tuit de alguien que decía algo así como que acababa de salir a la calle, había gritado Viva Tabarnia libre, habían llegado los mozos y le habían partido los cinco dedos de una mano y le habían tocado las tetas.

Sin embargo, todos sabemos que Tabarnia no es la solución. Que el propio mensaje de Tabarnia al reproducir los argumentos del separatismo no es señalar que esos argumentos sean acertados, justos o razonables sino que son todo lo contrario. Por eso la independencia de Cataluña con respecto a España no es ni acertada, ni justa, ni razonable. Como no lo sería la de Tabarnia respecto a Cataluña.

¿Significa eso que la idea de Tabarnia no tiene sentido? Como proyecto de una nueva autonomía que se desgaje de Cataluña, no. Como la verdadera Cataluña, por española, desde la que iniciar la recuperación del resto de catalanes y del resto de Cataluña, por supuesto. A Tabarnia le va a tocar una misión mucha más difícil que hacer humor y lavarse las manos. Tabarnia deberá ser el foco desde el que empezar la reconquista de toda Cataluña para España.