Sorprendentes los comentarios de Alfonso Guerra. España no entendería que los socialistas se nieguen a alcanzar un pacto con PP y Ciudadanos.

Desde luego, ¡cuánto ha cambiado  el vicepresidente del gobierno, Alfonso Guerra desde aquella lejana época en la que dirigía los designios de la nación española, junto a Felipe González!.  Podríamos estar de acuerdo con lo que dice, aunque nos parece un tanto chocante por venir de quien viene. No olvidemos que fue el artífice de la frase… a España no la va a conocer ni la madre que la parió.

Ahora en un arranque de coherencia, dice que si el resultado de las elecciones es el que se adivina en las encuestas, los partidos constitucionalistas estarían con posibilidades quizás de formar gobierno en Cataluña, y lo que no parece de recibo es que esgrimiendo sus diferencias, no sean capaces de aunar en este momento lo más importante; dejar fuera a aquellos que han instado un golpe de estado institucional. Una dejación de la responsabilidad que toca en este momento podría suponer regalar el Gobierno de la Generalidad a Esquerra Republica de Cataluña, y esto no sería perdonado por la inmensa mayoría de los Españoles.

¿Alfonso Guerra se ha convertido en un gran estadista?, quizás sólo sea que se hace mayor, y quiere empezar a ponerse en paz con Dios y con los hombres por sus múltiples desmanes, al fin y al cabo de aquellos polvos… estos lodos.  Alfonso ahora lejos de aquellos años manifiesta que  hay que tener esperanza en que los socialistas actúen consecuentemente y se venzan las encuestas gracias al Seny.

Manifestó también que la juerga separatista había dividido a la sociedad catalana, alguien debería explicarle que en esa juerga actuaban de palmeros  él y sus hermanos, aunque a base de cafelitos ya no lo recuerde.

Y finalmente,  cómo no, la culpa primigenia es del franquismo, a causa de la patrimonialización de la patria y de sus símbolos.

Será necesario recordar que en las hemerotecas podemos hallar comentarios muy duros realizados ante la más pequeña de las nimiedades,  por parte de vivillos que de cualquier cosa hacen fortuna, véase. D. Alfonso Guerra.