Si no sale en Europa no existe en el mundo

Los indepes catalanes son conscientes de que si sus reivindicaciones no son apoyadas por Europa no tienen ni la más mínima posibilidad de éxito, razón esta por la que pretenden por todos los medios internacionalizar sus reivindicaciones. Y que mejor forma de hacerlo que como han estado intentándolo hasta ahora… con Victimismo.

El víctimismo es la baza exterior que siempre han jugado, y el víctimismo es la gran baza que han movido desde que surgió el enfrentamiento de la Generalidad con el resto de España. No pueden vender historia, ni sentimientos, ni idioma, porque Europa sigue pensando que por encima de todo eso, sea verdad o no, está el sentimiento de unidad europea, que choca frontalmente con la idea de una mayor fragmentación de Europa. Sólo les queda entonces jugar a dar pena, y así lo están intentando desde las preparatorias del 1-O. No nos dejan hablar, no nos dejan votar, falta de derechos humanos, vulneración de de derechos fundamentales. Violencia y represión salvajes por parte de las «Fuerzas de Ocupación», detención de nuestros líderes, exilio de nuestro presidente. No respiran ni expelen una ventosidad sin que se lo dediquen a Europa. Pues allá Europa si acaba comprándoles esa mercancía estropeada, desde luego de momento está habiendo más sombras que luces, pero ellos siguen intentándolo, hoy toca volver a enguarrinar todo con los lacitos amarillos,aprovechando los tres meses de encarcelamiento de los Jordia, por lo que han pedido a sus colectivos de «catalanes por el mundo» que se manifiesten y tiñan de amarillo las principales ciudades Europeas. Europa debería seguir prefiriendo ponerles la cara colorada, porque como es sabido: «más vale una vez colorada, que cien amarilla».