Se va fraguando el entreguismo, y se han de cumplir los compromisos pactados

Fernando Grande-Marlaska, nuevo ministro de Interior ahora ha acabado admitiendo que no necesitaba la autorización del Juez Llarena para trasladar a los políticos catalanes presos por golpismo, puesto que su Ministerio, superior jerárquico de instituciones penitenciarias es quien podría decidir el acercamiento de los políticos separatistas a prisiones catalanas, aunque ha insistido en que le hace falta su visto bueno porque “los traslados son muy costosos personalmente para los presos” y puede ser que se tengan que hacer en etapas.

 

Dice Marlasaka que el traslado de los presos independentistas no sería un acto de buena voluntad, sino que debe ser visto como una aplicación del principio de proporcionalidad, y que se valorará una vez que Pablo Llarena dé por concluida la fase de instrucción, ya que hasta entonces, ha añadido, pueden ser requeridos para la práctica de diligencias.

Por ejemplo, sin ir más lejos, al parecer Joaquin Forn tiene una comparecencia personal prevista para el día 26 de este mes. No habiendo constancia de que se haya producido la finalización de la fase de instrucción y la apertura del Juicio Oral.
Para el ministro de Interior, un traslado a Cataluña también favorecerá su derecho de defensa “en las circunstancias adecuadas” junto con sus letrados, aparte de estar más cerca de su entorno familiar.
Lo dicho, las presiones son muchas, y ahora habrá que devolver favores.