Santiago Milans, un primer espada de la abogacía podría hacerse cargo de la batalla legal contra la Exhumación del Generalísimo

Santiago Milans del Bosch, es un ilustre abogado de Madrid, jurista de reconocidísimo prestigio, proviene de la carrera Judicial (magistrado del Trib. Superior de Justicia de Cataluña y de la Audiencia Nacional) y de la carrera Fiscal, (donde fue fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid), posteriormente y tras solicitar la excedencia de sus funciones, recaló en el despacho de abogado de Cuatrecasas, posiblemente uno de los mejores de España, y reconocido a nivel mundial, donde fue nombrado socio de honor. En este insigne bufete, se responsabilizó del departamento de derecho público, coordinando los procedimientos frente a la administración. En 2016 decidió montar su propio despacho saltando a la arena con la firma “Milans del Bosch Abogados”.

En el escaso recorrido como despacho independiente se ha hecho cargo de la defensa de importantes y mediáticos asuntos, entre los más conocidos podríamos recordar la reapertura del procedimiento de Irene Villa, llegando a un acuerdo con la Fundación Villacisneros para que no queden en el olvido de la impunidad los atentados de ETA, pendientes de esclarecer; también se hizo cargo de la defensa ante el Tribunal Constitucional de los patriotas condenados en el “caso Blanquerna”, con el inicio del “procés”. Recientemente acaba de asumir la defensa del exministro Zaplana.

El letrado Santiago Milans del Bosch, es un experto en plantar batalla a la Administración, siendo un habitual articulista en revistas y periódicos jurídicos, así como en las ediciones institucionales del Consejo General de la Abogacía y del Consejo General del Poder Judicial. Ahora, Milans podría diseñar la estrategia para frenar los planes de Pedro Sánchez en sus medidas populistas de izquierda radical, con las que pretende negar el eterno descanso a Francisco Franco, desahuciándole de Cuelgamuros; providencialmente ya cuenta con un precedente, la reciente sentencia del Juzgado Contencioso administrativo número 2 de Pamplona, que obliga a restituir al General Sanjurjo a la cripta del monumento a los caídos, exhumados por órdenes de Bildu.