Sanidad universal. Y cuando decimos «universal» queremos decir «planetaria»

El Gobierno de Pedro Sánchez ha dado luz verde a una de las primeros anuncios que hizo al llegar al Ejecutivo. El Consejo de Ministros ha aprobado este viernes el Real Decreto por el que se devuelve la universalidad al Sistema Nacional de Salud (SNS) y se «desliga» la asistencia sanitaria de la condición de asegurado. Si el efecto llamada no era suficiente, el inconsciente de Pedro Sánchcez (ya ha hecho bueno a Zapatero) regala el caramelo de la sanidad a todo inmigrante ilegal dispuesto a entrar en España. Es una cuestión de «decencia política», aseguraba el presidente del Gobierno hace apenas seis semanas cuando garantizó que restituiría este derecho básico que Mariano Rajoy revirtió durante su mandato.

En la nueva normativa, según ha informado Montón en la rueda de prensa posterior al Consejo, se establece como titulares del derecho a recibir
asistencia sanitaria a los inmigrantes en situación administrativa irregular,así como a las personas nacionalizadas en España, a los extranjeros residentes, a los pensionistas que residen en otros países y a los trabajadores transfronterizos. Un sistema sanitario ad hoc para los miles de inmigrantes ilegales que cruzan y cruzarán en las próximas semanas nuestras fronteras y cuyo coste saldrá del bolsillo del silente trabajador español cotizante. El Gobierno pone cada vez más palos en las ruedas de la economía nacional y carga con mucha más presión al españolito medio sujeto a nómina. Poco a poco se crean las bases para la normalización del dinero B y las operaciones «sin factura», hartos de ver cómo el trabajo y el esfuerzo diario no revierte en los propios nacionales sino que, sistemáticamente, sirve para beneficiar al que se encuentra en situación irregular, vive del cuento o viene a delinquir.