Sánchez, inmigrantes,  manteros que la lian y no pasa nada  

El efecto  llamada provocado por Pedro Sánchez con su estreno como Presidente del Gobierno con la sandez del Aquarius es ya un hecho evidentemente incontestable. Hoy, en telecinco, un comerciante de Barcelona explicaba como los propios inmigrantes dicen que en Italia no hay papeles así que se vienen para España.

El espectáculo de Barcelona donde unos africanos, negros, en manada, como lo llamaría si se tratara de un grupo de blancos actuando en manada, es acojonante. Acojonante por lo alucinante y acojonante porque da miedo. Y de esto, de la agresión a un turista mejicano, nos hemos enterado  todos porque ha habido  cámaras y a los manteros se les ha ido la mano. La pregunta es: ¿de cuanto no nos enteramos?

¿Cómo se vive en un vecindario donde viven los inmigrantes recién llegados de Africa? ¿Puede vivirse? ¿Abandonan ese barrio los españolitos normales y hasta los inmigrantes legales? Mucho rollo con los pisos turísticos y las molestias que causan pero ¿qué pasa en esos barrios? ¿Cuánta es la microviolencia cotidiana que no conocemos hasta entre los propios manteros que parece funcionan a base de mafias internas que son las que reparten mercancías y esquinas?

No puede ser. Lo repetimos: destrozar Europa, en este caso España, porque parte de Europa va espabilando, no arregla Africa. Y, por cierto, el plan marshall que propone Casado para Africa es otra estupidez. No se pueden entregar fondos y créditos a quienes no saben manejarlo y lo emplean sólo en corrupción. La única solución para Africa es deshacer la descolonización progrecomunista de los años 50/60/70 y volver a un sistema de tutelaje de naciones europeas sobre territorios africanos. Y que nadie dude que, ese sistema,  mejorará  la vida de todos los africanos y, además, permitirá la autofinanciación de la operación. Todo lo demás, juegos florales.