Sánchez: el Presidente de los separatistas

Pedro Sánchez, sin Biblia y Crucifijo, ya ha jurado el cargo de Presidente ante el Rey. La ausencia de la Biblia y el Crucifijo ahorran a la Biblia y el Crucifijo presenciar el juramento del cargo de Presidente de un hombre, evidentemente, sin palabra.

Un tío, Sánchez, que presumió de no querer ser Presidente a cualquier precio, literalmente, por lo que no aceptaba el apoyo indepe, ha sido elevado a tal cargo, precisamente, aceptando el apoyo de todos los indepes, etarras incluidos, que en el Congreso había. Ahí está el valor de la palabra de Sánchez.

¿Dónde está el error, en cualquier caso? En un sistema político que admite la actividad política de quienes quieren destruir la raíz de cualquier sistema político: la nación, es decir, España.

Pedro Sánchez es el Presidente elegido para España por los separatistas. Desde hoy, un voto al PSOE es un voto al separatismo. Es evidente que en la intención de los separatistas no está el mejor destino de España sino el peor destino de España y el mejor para su independentismo. Por eso está Sánchez en La Moncloa. Y junto a los separatistas, los otros acompañantes son los de Podemos, los que cabalgan contradicciones trincando pasta de Irán y Venezuela, para que Irán y Venezuela desestabilicen Occidente a través de partidos como Podemos. Conclusión: Sánchez es el Presidente de los separatistas y de quienes quieren cargarse Occidente.