Saltos al cajón: piernas como piedras

Son duros, pero fáciles de hacer y, sobre todo, efectivos. Os presentamos a los saltos al cajón, un trabajo vinculado en ocasiones al crossfit pero que tiene tantos beneficios que queremos quitarle esa etiqueta y colocarle la de genial. Es un ejercicio muy frecuente en la busca de su potencia aeróbica y de otras cosas cualidades que te iremos detallando.

La mecánica no puede ser más simple, es un gesto sencillo: juntas las dos piernas y saltas a un cajón que normalmente tiene diferentes alturas. Parece sencillo, de esos trabajos que piensas: “podría estar haciéndolo horas”. Error. Permite trabajar gran parte de los músculos del tren inferior e implicar a los músculos intermedios a la hora de flexionar. Además, pone en marcha toda nuestra fuerza explosiva, algo que nos vendrá genial en otras facetas de nuestro trabajo y quemaremos muchas calorías en el desarrollo del mismo.

La mecánica de trabajo es sencilla, como antes hemos explicado. Debes tener dos consejos muy presentes: el primero es caer con ambas piernas al mismo tiempo (o por lo menos intentarlo). El segundo, es apoyar todo el pie en la superficie que pisamos. De esa manera evitamos torceduras de tobillo o lesiones que podrían producirse si no dominamos nuestro salto. También es importante que una vez caigas sobre el cajón, flexiones ligeramente tu cuerpo, acomodemos las rodillas para evitar el duro impacto.

Cuando te canses, que te cansarás… o si no eres capaz de seguir subiendo con ambas piernas a la vez, coloca un pie primero y luego sube otro. Para bajar debes utilizar la misma dinámica. Unos saltos y a seguir… vas a terminar exhausto, satisfecho y con las piernas como piedras.