Rivera: O se acata la Constitución o se sigue con el 155

Spanish Prime Minister Mariano Rajoy (R) speaks with Ciudadanos (Citizens) political party's leader and candidate for the upcoming December 20 Spanish general election, Albert Rivera during a meeting at the Moncloa Palace in Madrid on October 30, 2015. Rajoy met with the leader of the main opposition Socialists, Pedro Sanchez, earlier this week and today meets with the leader of new centre-right party Ciudadanos, Albert Rivera, and later in the afternoon with leader of new far-left party Podemos Pablo Iglesias in a bid to craft a unified response to a Catalan separatist drive, his office said . AFP PHOTO / JAVIER SORIANO

Alberto Rivera, el líder del Partido «Ciudadanos», ha dejado claro que si no hay un acatamiento explicito de la legalidad constitucional, debería mantenerse la vigencia del art. 155 en Cataluña. Esto no debería ser parte de un titular de prensa, porque parece a todas luces tan obvio y tan de pura lógica, que debía ser la normalidad, pero con los representantes que tenemos, a caballo entre lo timorato y lo cobarde, entre el absurdo y la imbecilidad, cuando algo es sencillamente normal, ha de salir en las noticias.

Ciudadanos ha exigido al nuevo ejecutivo del Parlamento catalán que «acate la Constitución»; eso debe ser «innegociable»: «Si los miembros del Govern hablan como representantes de la República, entonces se tiene que seguir aplicando el 155», ha expuesto Rivera, que ha expuesto que una línea más dura de intervención habría servido para evitar conflictos como el del colegio de El Palau (Sant Andreu de la Barca).

 Sin embargo el «triste» de Marianico el corto, ya está anunciando en Antena 3, lo que podría ser el anticipo de la traición.  Ha lanzado una propuesta de diálogo para Cataluña, conversando con el nuevo Ejecutivo. Algo que en buena lógica rechaza Rivera,  que manifiesta que tiene que haber una enmienda total de la cuestión catalana.

Ayer hubo un duro enfrentamiento en el Congreso,  en el que Rivera pareció echarle un órdago a Rajoy, quien en principio pareció aguantar el golpe, para acto seguido mandar a su número dos a negociar en los pasillos con el dos de los «naranjas».

Entre otras cosas Rivera ha acusado (con toda lógica) a Rajoy de aguar el 155, mediante las concesiones efectuadas mediante negociación a los nacionalistas vascos.  Si Rajoy no aplica un art. 155 de verdad, Rivera dice que dejará de apoyarlo, puesto que la suspensión de la autonomía no ha sido la esperada.

Lo que decimos… entre timorato y cobarde.