Renovables por cojones

Estamos en manos de extranjeros. Todo, defensa, economía, industria… depende de lo que decide un despacho en Nueva York, en Londres, en Berlín o en Tel Aviv. La energía no iba a ser menos.

Con una cuenca hidrográfica envidiable, con una cantera de ingenieros puntera en todas las especialidades, España tienen que tragarse esa mierda de las renovables que nos legó Zapatero. En 40 años, ni un pantano más, ni una nuclear, nada; mendigar al cielo porque somos el país del sol. Ni un gobernante que se pase las sanciones por el forro, pegue un puñetazo en la mesa y se ponga a fabricar energía barata para la industria y las familias españolas. El sentido de Estado que falta a toda la manga de inútiles que elegimos cada cuatro años.

España ha perdido un nuevo arbitraje internacional fallado en la Corte Internacional de Arreglo de Diferencias (Ciadi) del Banco Mundial por los recortes aplicados a las energías renovables aprobados por el Gobierno de Mariano Rajoy y ha multado al país con 64,5 millones de euros por los perjuicios que el recorte de las primas a las renovables causó a las plantas termosolares instaladas por la empresa Masdar, de Abu Dabi, quien había reclamado una cantidad muy superior, 165 millones de euros.
En el Ciadi se acumulan casi una treintena de denuncias contra España por los recortes a las renovables y éste es el tercer laudo contra el país después del dictado en febrero por el Instituto de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Estocolmo (Suecia) y otro anterior del Ciadi, de mayo de 2017.

La Abogacía del Estado estudiará el laudo del Ciadi, de 400 páginas de extensión, antes de decidir si lo recurre, han explicado a Efe fuentes del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital. Estas fuentes consideran un éxito que la cantidad a pagar haya quedado tan lejos de la demandada por Masdar. Además, el laudo no ha impuesto las costas del proceso a España.

Masdar, filial de energías renovables del fondo soberano Mubadala, promovió tres centrales termosolares en España a través de Torresol Energy y junto a la empresa española de ingeniería Sener: Gemasolar, en Sevilla; y Valle 1 y Valle 2, en Cádiz. Estas centrales supusieron una inversión conjunta de 940 millones de euros.