Reino Unido trata de ocultar la existencia de cuotas para deportación de inmigrantes ilegales

La ministra del Interior del Reino Unido, Amber Rudd, ha presentado su dimisión tras varios días de polémica sobre el establecimiento de cuotas anuales para deportar a inmigrantes ilegales.

La primera ministra, la conservadora Theresa May, “ha aceptado esta noche su dimisión”, según ha informado un portavoz de Downing Street, despacho oficial de la jefa de Gobierno.

Una carta enviada por Rudd a May en enero de 2017, revelada este domingo por el diario The Guardian, indica que la hasta ahora ministra se marcó como objetivo “incrementar la cantidad de expulsiones forzosas en más de un 10 % durante los próximos años”.

A tal punto ha llegado la demagogia en este sentido que un asunto que imaginamos se encuentra en los cajones de cualquier ministerio de Interior de cualquier país miembro de la UE pretende hacerse invisible a los ojos de la opinión pública. La deportación mediante cuotas anuales no deja de ser más que un apaño ya que la más mínima lógica llevaría a afirmar que los inmigrantes ilegales han de ser deportados en su totalidad sin preocparse de cuotas anuales más o menos aceptables por los sectores más izquierdosos de la sociedad.