Rajoy se merienda al vocero de Sánchez

De Rajoy sabemos su capacidad de oratoria, de largo la mayor de la Cámara (también sabemos que esto no es decir mucho). Y, esta capacidad, es precisamente la más importante (por encima de honradez, honestidad, valor, sentido de Estado, de servicio público, amor a la patria, a su historia y a sus ciudadanos, etcétera) para manejarse en un sistema parlamentario. Sánchez sabe que en el debate parlamentario Rajoy le pasa por encima. Y en ese debate no tiene forma de sacar adelante su moción de censura, no solo por ser el programa de un Gobierno Frankestein, también un vacío argumental en el programa de gobierno. Así que la única forma de que la aritmética juegue a favor de Sánchez es abrir la mano a los carroñeros que viven del Estado y amenazan la Patria.

Rajoy es un conductor tuerto en una autobús averiado por una carretera de montaña, sin arcenes ni apartaderos; Sánchez es un mono conduciendo el mismo autobús por la misma carretera. ¿A quién van a preferir al volante los buitres?

1 Comentario

  1. Rajoy lleva en el pecado la penitencia. El problema es que LA PENITENCIA LA VAMOS A SUFRIR TODOS.
    1. Durante sus cuatro años de mayoría absoluto no quiso cambiar la ley electoral, derogar la ley de memoria histérica (no es un error), aprobar una nueva ley del aborto, mucho más restrictiva que la zapateril, etc.
    EN DEFINITIVA, CONTINUÓ LA LABOR DESTRUCTORA DEL ZOPENCO DE ZAPATERO, lo que le supuso un total alejamiento de sus electoral: de más de 11 millones de votos, pasó a menos de 8 millones…
    2. Ahora verá, en sus propias carnes, que todo aquello que no hizo, LE ESTÁ PASANDO FACTURA.
    Pues la verdad es que no me da ninguna pena. QUE SE JODA.
    El problema es que con él nos joderemos todos los españoles, incluidos los que nunca le hemos votado, o los tres millones y medio que dejaron de votarle en las últimas elecciones generales.

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