Rajoy: “He salvado España. Ahora hay que cerrar heridas”. No es mas tonto porque no entrena

Ahí le tienes. A  Mariano. Ha salvado España. Algo bueno tiene la respuesta y es que, por lo menos, en una entrevista que da en Italia, le traiciona el subconsciente, y en lugar de hablar del Estado, la democracia y la constitución, habla de España. El problema es que ni lo que ha hecho ha sido salvar España, ni la guerra ha terminado. Más bien, está empezando.

Mariano Rajoy ha actuado tarde y mal. Ha movido el culete cuando ya no le quedaba otra y bajo la norma de la mínima intervención para enfadar lo menos posible a los malos, los separatistas, no vaya a ser que la monten más de lo que ya la han montado. Parece que Rajoy sigue siendo de la teoría de que el separatismo crece en la medida en que se le hace frente. Es precisamente al contrario:  los hechos demuestran  que el separatismo crece en la medida en que  se le intenta  apaciguar con concesiones.

Mariano ha conseguido poco más que una tregua y, quizá, una dilatación de la guerra en el tiempo que será extenuante para España.  Pero arreglar, no ha arreglado nada. Al día siguiente del 21 D volveremos a tener a todo el independentismo subido a la parra y esta vez será, probablemente, por la vía lenta. Es decir, dando un coñazo sublime con que hay que pactar un referéndum. En esa postura contarán con el apoyo de Podemos y del PSOE y ya veremos si del PP.

Para colmo, mientras se ventile esa guerra sorda, el PP, Mariano, vivirá empeñado en que todo va bien y en Cataluña ya es todo normalidad. Eso ha hecho hoy mismo en el Congreso negándose a apoyar a Ciudadanos en su propuesta de meter levemente mano a la educación/adoctrinamiento catalana. Para ello el PP no ha dudado en votar con PSOE, Podemos y todos los separatistas que España tiene dentro de su Parlamento. A los catalanes leales a España les espera un infierno. Y lo peor será la complicidad del silencio del PP, del Gobierno español,  en ese infierno.