Quim Torra, se reconoce traidor; en la batalla que se libró en Montserrat contra los Franceses, reniega de los catalanes

Cuando los catalanes, (los españoles por tanto) se jugaban su existencia, ya que eran invadidos por el ejército napoleónico que avanzaba a través de las montañas de Montserrat, un pequeño grupo atrincherado paró a dos columnas del ejército francés. Isidre Lluçà i Casanoves, un niño catalán quería colaborar en la defensa de su tierra, era un simple pastorcillo que no tenía edad para que le dejasen combatir, pero él se empeñó en ayudar, y agarrando su tambor empezó a hacerle sonar,  lanzando un fantástico estruendo, producido por un incansable repique con sus baquetas. El eco de las montañas hizo el resto, pareciendo que el sonido lo producían miles de tamborileros, por lo que el ejército francés presa del pánico, estando en un escenario hostil, y habiendo perdido más de trescientos hombres unos días antes se batió  en retirada de manera desesperada. Ese hecho épico es conocido como la Batalla del tambor del Bruch, de la que el Traidor de Quim Torra  reniega a través de estas manifestaciones: “más habría valido que se hubiera guardado el tambor en un sitio que no es el momento de mencionar”

Hurgando un poco en la hemeroteca encontramos algunas manifestaciones de Quim Torra, las llegó a pronunciar en un programa de “El Matí Digital” el 11 de octubre de 2010

Decía así:      “Nosotros todavía hacemos homenajes al Tambor del Bruch, que más habría valido que se hubiera guardado el tambor en un sitio que ahora tampoco es el momento de mencionar“

Bien claro está, nacionalista, traidor y con una personalidad un tanto esquizofrénica: por una parte se avergüenza de lo que fueron los catalanes y se enorgullecen de lo que no fueron jamás.

 Los auténticamente patriotas, hacemos nuestra la leyenda inscrita que aún se conserva en una pequeño monumento en aquellas montañas:

Viajero, para aquí, que el francés también paró, el que por todo pasó no pudo pasar de aquí.