¡Qué viene Susana!

¡Qué viene la izquierda, el Frente Popular, Simón Bolívar y el Ché Guevara!

Ya suena en todas las tertulias y mesas de redacción el mantra que alerta, entre la derecha liberal, de la llegada del fantasma de la izquierda, ante el anuncio de VOX de presentarse a las andaluzas. No han tardado en recitarlo machaconamente desde el amanecer hasta el cambio de día. Para camuflarlo entre los oyentes se reconoce al partido de Santiago Abascal la potestad y el derecho para presentarse a cualquier comicio pero se insiste en que la aritmética (que no la geometría) de las encuestas que se han cosechado en las últimas horas dejarán a las coaliciones de derechas a un escaño de formar gobierno, lo que propiciará el triunfo del Frente Popular PSOE-Podemos.

Pues muy bien. Ya va siendo hora de que los analistas a sueldo de PP y Ciudadanos entiendan que hay un nuevo invitado a la mesa que no acostumbra a aparecer y desaparecer cuando lo que está en juego es la unidad de España. A las duras, en el destierro parlamentario, y a las maduras cuando se alcance el escaño.

Tiemblan las izquierdas al ver que se les va acabando el chollo, pero mucho más tiemblan las derechas que se traicionaron a España y, en menor medida, a su electorado.