Puigdemont quiere asegurar la caja de PDeCAT o rompe la baraja

  • Para poder vivir a cuerpo de rey en el exilio, Carlos Puigdemont necesita efectivo. Y el dinero que llega por vía caja de resistencia de la República catalana no solo es más exiguo cada día sino que, además, es incierto y corre el riesgo de fallar en el momento más inoportuno. Pero controlar la caja de PDeCAT es mucho mejor. La formación política recibe de las arcas públicas por representar en el Parlamento catalán a los españoles que representa algo más de cuatro millones de euros. Y Puigdemont quiere controlar ese botín.
  • De no conseguirlo romperá el partido porque con lo que sea capaz de escindir podrá hacerse con representación parlamentaria y, por tanto, con la contraprestación económica consiguiente.
  • Esta es toda la épica del asunto: parné. El mismo con el que se riega el nacionalismo desde hace cuarenta años; el mismo con el que va a regar Sánchez la adhesión de los catalanes y los vascos; el mismo que sale dolorosamente de su bolsillo, contribuyente, para asestar una puñalada trapera a España.