Puigdemont: autodescarte y sucesión

De Carlos Puigdemont, la mayoría de españoles, no sabía absolutamente nada hace apenas dos años. Desde entonces, residencia de la Generalidad, golpe de Estado, proclamación de la Republiqueta catalana, fuga, bufonadas por toda Europa, formación de la CRIDA, liderazgo de la cosa y, ahora, paso atrás y designio de sucesores. Fugaz, como su inteligencia.

El «sucesor designado» es Jordi Sánchez, golpista también (claro), encarcelado (preventivamente) y tipo coñazo al que tuvieron que cambiar compañero en la trena a los pocos días de pisarla por ser incapaz (el compañero) de soportar todo el día su «torrada nacionalista».

Con este nuevo movimiento sorpresivo y absolutamente audaz de Puigdemont, semanas antes de celebrar el Congreso fundacional de la CRIDA, el nacionalismo catalán alcanza las mas altas cotas de idiotez  que pueda alcanzar movimiento político alguno.

1 Comentario

  1. Entre el tarado Pigdemont y el cansino histórico del Sánchez (Jorge) no cabe quedarse con ninguno, porque ninguno de éstos vale, tan siquiera, ni para chuparla ni para tomar el culo. Descansando eternamente estarían mejor. A ver si os llama Dios pronto.

Comentarios cerrados.