Prisión Provisional para Carlos Puigdemont

Carlos Puigdemont ha sido reingresado en la prisión de Neumünster, después de haber estado ante el juzgado de instrucción, de momento deberá permanecer en situación de prisión provisional a la espera de que se resuelva la extradición, lo que podría estimarse fácilmente en dos meses.
El juez ha comenzado realizando una identificación fehaciente a fin de poder tener la seguridad que la persona que se acredita como Carlos Puigdemont es de manera inequívoca la persona sobre la que el Juez del Tribunal Supremo de España ha cursado una euroorden de detención. De momento es el primer requisito básico; una vez verificado se procederá a iniciar el expediente de extradición.
Una vez confirmada su identidad se le ha preguntado al detenido si está dispuesto a ser extraditado, Puigdemont ha manifestado que se opone a la extradición, por lo que la misma deberá ser contenciosa, ahora el juez instructor va a trasladar el caso al tribunal regional, que en este caso es el Tribunal Superior de Justicia de Schleswing-Holstein; ahí se mirarán con lupa los delitos que se le imputan a priori, y los hechos probados.
El Juez instructor debe revisar además de los delitos, si los mismos están contemplados en su legislación, puesto que debe existir una doble incriminación en ambos ordenamientos jurídicos, también debe el juez analizar si los hechos que Llarena considera probados, son delito y qué delito son, para comprobar si se corresponden con delitos similares del código penal Germano; la rebelión y la malversación en Alemania pueden salir adelante, el delito de rebelión es equiparable casi al 100% con el de “alta traición” alemán, tanto en contenido como en la descripción del delito.
Incluso en contra de lo que manifiestan los independentistas, con relación al uso de la violencia, e incluso en la hipótesis jurídica de que en el caso catalán no se hubiera producido, (Que Llarena sí la ve), tampoco sería necesaria, puesto que el artículo 83 que prevé casos de alta traición, dice que no es necesaria la existencia de violencia. “Cualquiera que prepare una acción traidora específica contra la Confederación será sancionado con prisión de un año a diez años, en casos menores con encarcelamiento de un año a cinco años “.

Eso por no hablar de las formas imperfectas del delito, lo que en España podría ser la tentativa, o el delito frustrado; en Alemania hay hasta tres artículos que catalogan el delito de traición, en diferentes niveles, y con diferentes tipos de penas. El mismo artículo 81, dice que comete delito de alta traición “quien lo hace, por fuerza o por amenaza de la fuerza”.
Esto es lo que va a ver el juez alemán; si los hechos relatados por Llarena se pueden engranar en la legislación alemana que contempla un delito de alta traición sin el uso de la violencia, y que lo contempla con el solo hecho de preparar la traición contra el Estado.

¡Puidemont estás Kaputt!