Primera condena por llamar «asesino» a un torero en Facebook

La Justicia condena a la concejal valenciana Datxu Peris a pagar 7.000 euros a la familia del diestro fallecido Víctor Barrio. Al alegrarse de su muerte y llamarlo «asesino», atentó «indudablemente» contra su honor.

Se trata de la primera condena de este tipo. Los hechos se remontan al 9 julio de 2016. El toro Lorenzo, de la ganadería Los Maños, propinó una cornada mortal de necesidad al torero Víctor Barrio en la plaza de toros de Teruel. Al día siguiente, Datxu Peris publicaba en su página de Facebook el texto que le ha valido la condena: «Podemos tratar de ver el aspecto positivo de las noticias para no sufrir tanto… Ya ha dejado de matar. (….) No puedo sentirlo por el asesino que ha muerto más que por todos los cadáveres que ha dejado a su paso mientras vivió. No sólo de toros adultos a lo largo de su carrera (según las estadísticas de su página oficial, ha acabado con 258 vidas desde 2008) sino también de novillos».

Pues bien, la Justicia le corrige. En primer lugar, «no se alcanza a comprender lo que existe de positivo en el fallecimiento de un ser humano». En segundo, «asesinar se define como matar a alguien con alevosía, ensañamiento o por una recompensa», y el Código Penal castiga como reo de asesinato al que «matare a otro». La Justicia entiende que «alguien» y «otro» remiten indubitablemente a seres humanos, así que cuando Datxu Peris califica de asesino a un torero, «persona en ejercicio de una profesión como actividad lícita y regulada, «además de ahondar en el dolor y angustia de sus familiares», atenta «indudablemente» contra el fallecido.

Los animales no tienen los derechos de las personas

La sentencia del Juzgado de primera instancia e instrucción único de Sepúlveda (Segovia) se detiene en el debate sobre los derechos de los animales que han creado los animalistas. «No se pueden equiparar los derechos de los animales y los de los humanos», concluye. Esto, que puede parecer una perogrullada, es sin embargo la constatación judicial de que no se puede considerar que la tauromaquia sea un maltrato, porque el derecho no lo contempla así en absoluto. Antes al contrario, la tauromaquia es una profesión «lícita y regulada», sin otra lectura posible. «No es cuestión de juzgar posiciones legítimas de sensibilidad sobre la tauromaquia, la caza o cualquier otra actividad que cause daño a un animal, pero no se puede equiparar ni dar igual valor a la vida del ser humano que a la de un animal», recuerda la jueza a los antitaurinos. «Sencillamente porque lo que debemos aplicar, el derecho, no lo equipara». Por cierto, la juez despacha con facilidad el presunto debate sobre la tauromaquia que plantea la concejala: «Cada uno es libre de elegir qué le gusta y qué no».

Hay que poner sanciones ejemplarizantes a la gente que usa internet como herramienta para el insulto, el acoso y la violencia verbal. En otros países ya se han puesto las pilas, aquí vamos un poco a remolque, pero poco a poco lo lograremos. Estar delante de un monitor no te da derecho a despreciar a nadie, acosarlo o humillarlo.

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