Por fin algo de justicia: Los mossos que mandaron a prisión al joven que puso la bandera de España en el balcón del ayuntamiento, están siendo investigados

Al principio no entendíamos que habrían dicho los mossos de Balsareny (Barcelona) para conseguir que un joven de la localidad, Raúl Macià, fuese a prisión por colocar la bandera rojigualda en el ayuntamiento, y no detuviesen al alcalde que se negaba a colocarla. Reconozco que al principio, llegamos a dudar y no quisimos precipitarnos en el tratamiento de la noticia, poco a poco fuimos entendiéndolo todo.
Raúl es un joven vecino de Balsareny con convicciones totalmente claras, él es y se siente profundamente español, el día de los hechos que le llevaron a estar en prisión, se encaramó a su vehículo y de ahí al balcón del ayuntamiento, donde colocó la bandera de España en el lugar de honor que le correspondía. Ese motivo le iba a llevar a prisión, pero como colocar una bandera de España no es punible según nuestro código penal, los mossos de esquadra sabedores de la situación personal que atravesaba Macià, sólo tuvieron que jugar un poco con ello, maquillar los hechos, hacer un auténtico montaje policial para luego abusando de su presunción de veracidad, obtener el infame resultado que aun perdura, Raúl lleva cuatro meses en prisión, aunque esperamos que en unos días esa situación pueda revertirse.
Raúl se encontraba disfrutando de un tercer grado penitenciario por una reyerta del año 2009, junto a unos porteros de discoteca. Era fácil pues, con un hábil montaje dar traslado a la junta de tratamiento y que revocase el tercer grado penitenciario, para que Raúl dejase de disfrutar del mismo, se le acuso de insultos a los policías, de ser el presunto instigador de un boicot que se preparaba en el pueblo, por un acto independentista de la ANC, de la que al parecer los mozos actuaban de “machacas”. Lo cierto es que Raúl disfrutaba de una plácida noche con varias parejas, tomando algo en una compañía “bastante sospechosa”, la de una criatura de 18 meses. ¿Qué persona en su sano juicio se enfrentaría a unos independentistas de la ANC, en una acción de comando, asistido y apoyado por su propio hijo de año y medio? Evidentemente salvo los comentarios de los agentes autonómicos no había una sóla prueba, pero estos estaban dolidos porque se había hecho viral el video de la colocación de la bandera de España, y se habían juramentado para que tan execrable hecho no quedase impune.
Coches camuflados de los mossos, identificaciones, cacheos, coches patrullas, retención ilegal de veinte minutos y finalmente y como final de fiesta un furgón de antidisturbios comandado por un mosso independentista al que Raúl conocía por dos razones: la primera porque habían sido compañeros de clase, y la segunda por su parentesco con el propio alcalde de Balsareny, de nombre Isidre Viu, miembro de Esquerra Republicana. Pero como ni por esas habían obtenido pruebas de ese ficticio boicot, en un acto de ingeniería criminalística, les relacionan con otro incidente registrado en la otra punta del pueblo esa misma noche, consistente en que a un vecino, vigilante de seguridad, y aficionado a las artes marciales le había sido encontrado en su vehículo, dentro del maletero, unos nunchakus de entrenamiento. Al relacionar los dos hechos, como por arte de birli-birloque Raúl pasa a ser coautor del intento de boicot a los independentistas en los que se estaban utilizando armas.
Este montaje de opereta no puede conseguir que la condena para nadie, casi con seguridad, pero lo que sí puede conseguir es que la junta de tratamiento de prisión revoque los beneficios penitenciarios que se le habían otorgado por su buena conducta. Y es motivo suficiente para que hasta una próxima revisión de grado (normalmente cada seis meses) el bueno de Raúl tenga que permanecer en prisión.

Ahora después de una docena de testificales, parece que el montaje se ha ido descubriendo y el titular del juzgado de instrucción de Manresa que es el competente para conocer de las denuncias formuladas con relación a estos hechos, ha citado a declarar al menos a tres de los mossos en calidad de investigados, se les está imputando un delito de denuncia falsa. Ojalá caiga sobre ellos todo el peso de la ley, ya que incluso después de estar Raúl en prisión, estos mossos, cipayos del independentismo, llegaron a poner otras tres denuncias, que fueron igualmente archivadas, la abogada de Raúl Macià, aún quiere ir más allá, la letrada María Juher Layret, pretende que se les imputen también los delitos de acoso y delito de odio, además del de falsa denuncia. Todo este montaje, con el objetivo de seguir las consignas de su alcalde: “echar de la población a los que sean de extrema derecha”.

1 Comentario

  1. Celebro que por fin haya algo de justicia en Cataluña…
    Una buena parte de los mozos deberían ESTAR EN PRISIÓN, Y EXPULSADOS DEL CUERPO, o, por lo menos, sometidos a expedientes disciplinarios, Y SUSPENDIDOS DE EMPLEO Y SUELDO.

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