Podemos y Puigdemont se creen que esto es una película

No encontramos el parecido cinematográfico para Pablo Iglesias, quizá alguna película de dibujos animados en la que haya salido alguna vez una comadrejilla con coleta puede ofrecer cierto parecido.  Esperamos, no obstante, sugerencias. De Puigdemont ya hemos dicho que su parecido con Austin Powers es providencial en lo físico y cada vez mayor en lo mental por su aproximación al frikismo.

Compiten ahora Podemos y Puigdemont por sus carteles electorales. Los de Podemos acusan a Puigdemont de copiones. Pero, con dos pelotas, el diseñador de la campaña de Puigdemont ha afirmado que no ha copiado nada de nadie y que se ha fijado en los cárteles de las películas de Hollywood. ¿Conclusión? Podemos y Puigdemont se deben pensar que esto de la política es como jugar a las películas.

Sin embargo, habrá que decir a estos peliculeros, que la protagonizada últimamente por  Puigdemont le ha costado un pastizal al pueblo español. El problema es que, encima,  seguro que tras el 21 D vienen las secuelas. Hay  que avisar tambien de que la película prevista por Podemos sería ruinosa, basta con mirar a Venezuela. Y que una coproducción entre Podemos y Puigdemont sería como para exiliarse hasta a la mierda de país que es Belgica.