Podemos, despechadas por el nuevo Gobierno

Compuestas y sin novio, así se han quedado las nenitas de Podemos. Parece que, con todo, el Gobierno escogido por Pedro Sánchez a quien más ha irritado -hasta el punto del despecho- es a los de Iglesias que esperaban que su apoyo a la moción de censura trajese aparejada alguna cartera. Suponemos que a estas horas, Monedero, se estará lavando con lejía la mano que posaba, como el enano pelota de clase, en el hombro del líder del equipo de baloncesto. Seguramente, del día de la votación solo recuperaría el chaleco de Juan Tamariz porque hasta el zarandeo a Soraya fue desproporcionado y de una efusividad traicionada ahora por los socialistas.

El gol de Sánchez a todos, propios y extraños, aún no podemos calcularlo ni mensurarlo porque pilla con el pie cambiado a todos (también a nosotros). Ha conseguido que todos los grupos parlamentarios sean ahora oposición de la oposición, y hace imprescindible darse unos días (más de los 100 de rigor) para ver cómo respira.

Pero una virtud de este Gobierno es innegable: le ha borrado la sonrisa a Podemos.