Pilar Rahola: la siempre errada

Esta mujer, siempre equivocada y sin embargo omnipresente en todas las tertulias de las televisiones españolas para poner verde a España, dijo hace un tiempo algo así como que de España se habían separado muchas naciones y ninguna había querido volver a ser España. También en esto, como en todo salvo en la habilidad para cobrar dinero viniendo a trabajar, digo a perorar,  a la   España ocupante, anda equivocada la Pilarica.

Y anda equivocada porque la,  para ella,  nación catalana se separó de España en el año 1.640. La guerrita que provocaron entones los oligarcas catalanes de turno para no pagar impuestos, poniendo en pie de guerra a los segadores sin tractor,  ayudó a la salida de España de Portugal y terminó en 1.652 con el regreso, cabeza gacha,  de Cataluña a España si bien con la pérdida de lo que ahora llaman Cataluña Norte que Francia se quedó.

Cataluña, que se hizo francesa esos doce años, sufrió lo que podríamos llamar la perplejidad gala ante las idioteces catalanas  identitario-pagadero-impositivas de la época. En fin, que en esos doce años Cataluña supo que para Francia sus monsergas separatistoides ya de entonces eran una estupidez. Por eso Cataluña volvió a España y por eso no podía ver un Borbón ni en pintura. De ahí  que en la Guerra de Sucesión que se produce 50 años después y termina en 1.714 los oligarquitas catalanes, previa traición al Borbón, se hicieron partidarios del candidato de los Austrias a la Corona española. Y por eso  hoy,  en el Campo Nuevo del Barcelona,  gritan muy ufanos  “in inde independencia” en el minuto 17:14. Se ve que siguen siendo igual de gilipollas ahora que en el 1.640.