Pero mira como beben los peces en el lago

Que no decimos nosotros que no haya que matarlos, porque de gestión medioambiental y ecologismo, no somos los que más sabemos. Pero lo que realmente nos extraña es que este holocausto pisciano cometido en el lago de la Casa de Campo, no haya sido denunciado por los verdes; claro que si tenemos en cuenta que el piscicida es el Ayuntamiento de Madrid a las órdenes de la comunista Carmena, y que la mayoría de los ecologistas son de un verde sandía que tira de espaldas, (es decir que son verdes por fuera, pero muy rojos por dentro)… nos lo explicamos mejor.

Se trataba de limpiar el estanque de la Casa de Campo, donde hay que acometer obras de vaciado limpieza, reparación de muros de contención y alguna modificación accesoria; y para eso lógicamente había que sacar los peces,(unos 14.000), peces a los que no se podía matar con un ejercicio de pesca, por ejemplo, y que sin embargo ahora han sido electrocutados. Sólo ha habido que considerarlos invasores (en vez de emigrantes), no darles el Welcome, y en base a eso se ha producido un eutanasiado general; que siempre es menos malo que decir que han sido asesinados. Llevan una semana con una lancha motorizada tipo zodiac, recorriendo el lago centímetro a centímetro y arrastrando un cable eléctrico, que consigue que los peces “se queden tontos” según manifiestan los técnicos municipales; nosotros que tampoco somos muy listos, como los peces, no entendemos que primero los frían con descargas eléctricas y cuando los han malelectrocutado, entonces los saquen con un salobre para darlos el “matarile” definitivo.

Beatriz García, la directora general de Gestión del Agua y Zonas Verdes, ha manifestado que la ejecución de Carpas, (comunes y reales) carpines, percasoles, gambusias y otras escamadas especies, entran dentro de la Ley de Protección Animal para especies domésticas, (es que aunque fueran invasoras, eran ya como de casa). Al compararlos con las especies domésticas primero las aturden para “que no tengan ningún tipo de consciencia”.  Posteriormente y tras confirmar que ya no “branquiaban”, (que suponemos que es como se le llama a la respiración de los peces) y  que ya no beberían estas navidades los peces de este “río”,  se ha procedido a la extracción de preservativos y compresas y a acometer las obras de reforma del lago.

Ni una sola ecologista en pelotas protestando, que al ser la Casa de Campo… lo mismo las confundían… o lo mismo no… quien sabe.