Paula Quinteiro diputada de Podemos, entre los vándalos que identificó la policía

Dice el refranero popular que aunque la mona se vista de seda… mona es y mona se queda; lo mismo le sucede a toda esta caterva de diputados de nuevo cuño que han surgido aprovechando los nuevos aires que soplan en nuestra política. Aires que no por soplar de distinto lado son más limpios que los que ya teníamos. Y así pasa que a un energúmeno de estos le das un acta de diputado y es lo mismo que si le echas margaritas a un cerdo, que se las come.
La madrugada del domingo la policía de Santiago de Compostela recibió varias llamadas de vecinos indicando que un grupo de gente estaba destrozando los retrovisores de los coches a su paso, a la policía recibió algunas informaciones sobre la vestimenta que portaban, llevando uno de ellos además un gorro verde, lo que limitaba la búsqueda bastante, el grupo era de unos 15 jóvenes, posiblemente celebrando la fiesta de San Patricio y habiendo trasegado gran cantidad de “zumo de cebada”, al llegar la policía y verificar que eran los mismos solicitaron refuerzos, y vino a auxiliarles otra patrulla, dado el número de personas y las condiciones etílicas de las mismas. Uno de los jóvenes estaba muy agresivo y había insultado a los agentes y mostrado una “peineta”, negándose a identificarse, cuando los policías insistieron en identificarle, Paula Quinteiro, que era una de las personas que formaba parte del grupo que supuestamente había mantenido una actitud gamberra y vandálica, se interpuso entre el chico y la policía, exhibiendo una tarjeta parlamentaria, tratando de impedir la identificación y dificultando la intervención policial. Fue recriminada por ello, aunque ella se ha justificado en todo momento diciendo que la actitud policial fue desmedida, y que ella por eso se identificó como parlamentaria gallega de las confluencias En Marea, de vinculación podemita. Eso no impidió que finalmente el joven fuera reducido tras tenerle que echar al suelo, momento en el que ya se acreditó, siendo Fernando B.R, también del mismo movimiento político.
Quinteiro ahora viendo que además su actitud podría tener consecuencias manifiesta que solo quiso intermediar y que el problema pasase. Sin embargo el atestado policial , dice que se identificó como “diputada” diciendo a la policía que estaban interfiriendo su labor como parlamentaria. (Desconocemos si romper retrovisores forma parte de las actividades parlamentarias, al menos en Galicia), pero llegó a amenazar a la policía con interponer una interpelación parlamentaria por la actitud policial.
Todo esto lo organizan sin ser nadie, ¿alguien se imagina si tuvieran un mínimo de mando. Un Ministerio, una Subsecretaría, una Dirección General?
Si eso fuese así, que Dios nos coja confesados, cada vez nos parece más sencillo entender el comportamiento que tuvieron sus líderes ideológicos en la Guerra Civil Española. Revanchismo, desmanes, asesinatos, torturas, todo ello a manos de milicianos con, o sin carnet de parlamentario.