Para el Tribunal de Derechos humanos,los asesinos de ETA, son una banda de aventureros y luchadores por la libertad. Por Javier García Isac

Que España pinta poco en el panorama internacional, es un hecho que no admite discusión, es una realidad empírica que solo pone de manifiesto la nefasta gestión llevada a cabo por los distintos gabinetes de exteriores, en los sucesivos gobiernos de los últimos 40 años.
La cuestión viene de antiguo, quizá desde el momento que ganamos la batalla diplomática respecto a la soberanía de Gibraltar. El devenir de los acontecimientos, hizo que no quisiéramos hacer efectiva esa victoria diplomática y perdiéramos fuelle y empuje en un panorama internacional donde nuestro país paso a la irrelevancia política internacional y donde la entrega de soberanía y dignidad fueron y son nuestras actuales señas de identidad.

No somos tenidos en cuenta y solo hacemos seguidismo de las políticas que otros hacen y deciden por nosotros. Nuestra entrada en la Unión Europea, por la puerta de atrás, a cambio de recibir dinero mediante fondos de cohesión despilfarrados en mantener un modelo autonómico insostenible e inmoral, enmascara el alto precio que tuvo que pagar España para que su ingreso se hiciera efectivo. Sin ganadería, sin industria relevante, sin agricultura de peso, han convertido a España en un país exclusivamente de servicios, en un país de camareros, con todo el respeto que me merece esta digna profesión.

El ultimo insulto, la ultima ofrenda que hemos tenido que soportar y que corrobora lo que aquí expongo, nos vino en forma de sentencia del conocido como Tribunal de Derechos humanos de Estrasburgo. Un Tribunal siempre mas preocupado por los derechos de asesinos y criminales, que de víctimas. Un Tribunal que debería conocerse como de derechos Inhumanos, pues sus injustas sentencias, ponen de manifiesto el poco respecto que sienten hacia ellas.

Dos etarras que asesinaros a dos personas, dos ecuatorianos que se encontraban en el aparcamiento de la terminal T4 del aeropuerto Madrid / Barajas que fue volada con 200 kilos de explosivos y que fueron detenidos por las fuerzas de orden público después de un forcejeo. Dos criminales condenados a pagar dos millones de euros a los familiares de las víctimas, cantidades que por supuesto no han sido abonadas y nunca lo serán. Dos asesinos a los que el Tribunal de derechos “inhumanos” de Estrasburgo da la razón, en su demanda contra el estado español, por según su versión, haber sido objeto de malos tratos durante su detención, y condena al gobierno de España a indemnizarles con 50.000 euros.
Siendo esto una sentencia escandalosa, como lo fue aquella que derogaba la doctrina “parot” y que supuso la excusa que el gobierno de España necesitaba para la excarcelación de decenas de asesinos, criminales y violadores, después de las negociaciones con ETA, y donde muchos de los delincuentes liberados volvieron a delinquir, siendo esto malo, lo peor fuela falta de dignidad de nuestro gobierno en las prisas por cumplir sentencias de tribunales extranjeros, que otros países de nuestro entorno, con buen criterio y haciendo gala de su soberanía, se niegan a reconocer y mucho menos a llevarlas adelante.

No deja de ser bochornoso y muy muy triste, como desde fuera, por mucho que aquí nos digan y nos engañen, haciéndonos pensar que somo “algo”, haciéndonos pensar lo contrario, ven a la banda terrorista ETA y a nuestro país. Para ellos, los asesinos de ETA, son algo así como una banda de aventureros y luchadores por la libertad, si no, no se entenderían esta clase de sentencias, y a España, como un país sumiso y cobarde, no merecedora de su respeto. No les falta razón. Cumplimos lo que se nos ordena desde fuera, permitimos la excarcelación de asesinos, criminales y violadores, y hasta colocamos a simpatizantes de ETA como alcaldes o presidentes de gobierno de comunidades autónomas y no exigimos que se cumplan las resoluciones de la ONU cuando estas nos son favorables y hacen referencia a recuperar Gibraltar, a recuperar algo de la dignidad perdida.

Javier García Isac / Director Radioya.es