Palomo Linares, matador de toros

Palomo Linares fue un hombre feliz, básicamente porque hizo lo que le dio la gana y desgraciadamente nos dejó con 70 años el pasado mes de abril. Estuve con él dos semanas antes de su fallecimiento en el Wellington de Madrid. Lo vi estupendo y entre muchas otras cosas, me comentó que tenía previsto ingresar en una clínica para que le hicieran la revisión en una válvula del corazón. Nadie podía imaginar que de allí no iba a volver.