Otro tiroteo en un instituto de Texas

Un vez más, el debate de las armas se abre en caliente tras el asesinato de diez personas en un instituto tejano. Un debate que dura apenas el tiempo que tarda un adolescente con complejos en meter en la mochila tres cargadores de 9mm. Una vez más, el foco se distraerá de lo importante: el problema de educación y afecto subyacente para que un adolescente con complejos y un arma en la mochila no despierte las sospechas de la comunidad educativa y de los propios padres. El problema que tienen en EEUU no es un problema de armas: es un problema de valores. El liberalismo engendra monstruos con los que hay que saber bregar. Y luego está lo de los explosivos y los dos detenidos en relación con el hallazgo de los mismos. Y esto será lo que mejor tenga que explicar el gobernador Abbot.

Como una pesadilla recurrente, Estados Unidos se ha despertado este viernes con una nueva matanza en un centro educativo: un estudiante de 17 años del instituto de Santa Fe, una localidad de Texas cercana a Houston, ha abierto fuego contra sus compañeros y profesores hasta acabar con la vida de diez personas y herir a otras diez, antes de entregarse a la policía en lugar de suicidarse, como inicialmente había previsto.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, no ha desvelado la identidad del tirador -que algunos medios han identificado con el nombre de Dimitrios Pagourtzis-, pero ha detallado que utilizó una escopeta y una pistola que había cogido a su padre. El gobernador de Texas ha indicado, además, que la revisión de sus diarios ha confirmado a los investigadores que planeaba quitarse la vida. Sin embargo, finalmente optó por entregarse a los agentes que acudieron al instituto para responder a la alerta.

El gobernador, asimismo, ha informado de que hay otras dos personas detenidas en relación con el tiroteo, cuya identidad tampoco ha trascendido, y que se han encontrado numerosos artefactos explosivos en las inmediaciones del instituto, así como en dos casas y un vehículo que la policía continúa registrando en busca de pistas.