Otro ridículo mundial de Quim Torra

No tuvo suficiente con el bochorno de la inauguración de los Juegos del Mediterráneo. Ha vuelto a por más de esa medicina que le pone color a sus mofletes y le hace abandonar enfurecido a Ros protocolarios. Es un memo, un títere enfermo de envidia y resentimiento.

Acto en Washington dentro del festival cultural Smithsonian Folklife, al que es invitada Cataluña. Toma la palabra Torra para hacer un relato fabuloso de las vejaciones y sufrimientos del pueblo catalán, maltratado por España, con sus líderes encarcelados o en el exilio, con sus ciudadanos apaleados por la Guardia Civil un día sí y al otro también (los hay que han perdido todos los dedos de las manos y les han tocado las tetas), en fin, lo de siempre. La misma matraca de siempre, buscando ahora un nuevo auditorio al que castigar con la torrada. Acaba el discurso con un sentido y peripatético Els segadors. El auditorio calla.

A continuación habla el embajador de España en EEUU, Pedro Morenés, ex ministro de Defensa. Desmiente el relato y afirma que en España no hay presos políticos. Torra entra en pánico, se acalora. Sus mejillas vuelven al campo, a los calçots, al vino con los payeses. Se indigna. El paleto sale a escena, dolido. Recoge sus aperos y se marcha ofendidísimo.

Otra situación que comentar a carcajadas con los camaradas en el bar.

3 Comentarios

  1. El discurso del Embajador Morenes fue impecable y amable con Cataluña. Los rabiosos separatistas salieron, estuvieron un rato fuera del edificio y cuando quisieron entrar los agentes de seguridad se lo impidieron alegando que “una vez que han creado disturbios ya no pueden volver a entrar”. Los de Torra insistieron pero fue en vano. Llegaron varios coches policiales con luces y sirenas y los alborotadores tuvieron que irse a su hotel en autobús y Torra a pié. Que sufran.

  2. Montan el pollo, se levantan y se piran indignadísimos cuando el discurso de Morenés es totalmente educado y elegante. Se van a la calle, sueltan su propaganda a toda la camarilla que se han traído desde Cataluña (¿con dinero público?) , cantan Los Segadores y cuando ya están contentos y quieren volver a entrar, la seguridad del evento les impide el paso y se tienen que volver en bus al hotel. Es que no pueden ser más ridículos. En los USA, estos esperpentos duraban una tarde.

    • no se puede asistir a un acto cultural y social yponerse a hacer politica partidista,no es el lugar para eso y mas si se te invita,y alborotas el acto en si como tal.Que´pena de personajes.A quien quieren engañar.

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