Omertá en Alsasua

Los testimonios de los dueños del bar Koxtka de Alsasua y el de los miembros de la Foral no coinciden. Algo que era de esperar. Que los dueños del bar de Alsasua donde se pega una paliza a dos guardias civiles no recuerden lo sucedido es normal. Se debe a que sus vidas están cautivas de su negocio por estar en Alsasua, a que el miedo es libre, a que tienen familias que pueden recibir palizas como la que presenciaron, a que el heroísmo no se puede exigir, o mil motivos más. También puede ser que se trate de simpatizantes de los mismos que pateaban a los guardias civiles tirados en el suelo. ¿Alguien tiene duda, después de lo de ayer, de que estamos ante un delito de terrorismo?

El dueño del bar Koxka de Alsasua (Navarra) y una camarera de este local han testificado este miércoles que no vieron la agresión a los dos guardias civiles y sus parejas, ni dentro ni fuera del establecimiento, y que cuando llegaron fuera del bar se encontraron ya con el teniente tendido en el suelo. Sin embargo, los policías forales que acudieron al Koxka la madrugada del 15 de octubre de 2016 han corroborado que lo sucedido no fue una simple pelea, sino “claramente una paliza”.

1 Comentario

  1. Espero que la Audiencia Nacional tenga el coraje de poner a estos proetarras a buen recaudo, POR LO MENOS DURANTE UNOS CUANTOS AÑOS, a ver si aprender a comportarse como personas…
    No me dan ninguna pena, pues son unos hideputas, Y ADEMÁS COBARDES, pues actuaron en manada.

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