Objetivo, eliminar a papá. La sanidad pública pagará hijos a las lesbianas y madres solteras

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, volverá a incluir en la Cartera Básica de Servicios los tratamientos de reproducción asistida para las mujeres que no tengan pareja y las lesbianas, que podrán acceder a ellos a partir del primer trimestre de 2019.

Lo ha acordado el Consejo de Ministros, según ha informado la portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en rueda de prensa, en la que ha precisado que lo hará a través de una orden ministerial, que modificará la actual Cartera incorporando “una medida muy importante” suprimida por el Gobierno del PP en 2014.

Celaá ha recordado que esta prestación fue puesta en marcha con el Ejecutivo socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, y eliminada cuando Ana Mato (PP) estaba al frente del Ministerio de Sanidad, lo que generó el rechazo del colectivo LGTBI, ONG y varias comunidades que anunciaron su intención de seguir financiando la prestación para estas mujeres.

Es el afán del legislador de hacerlo a favor del absurdo con la clara intención de socavar los pilares fundamentales de toda sociedad. Vamos camino de una sociedad en la que la figura paterna haya desaparecido para ser visible sólo si esa paternidad es adquirida y homosexual. Mientras el aborto quirúrgico y químico se cobra cada año la vida de millones de niños, los que se proyectan verán la luz en el seno de estructuras amorfas de convivencia (individuos, parejas homosexuales en todas sus formas bi, tri, trans, interespecie, etc), incapaces de satisfacer las necesidades afectivas, psicológicas o intelectuales de los futuros españoles. Es un suicidio colectivo precedido de la visita del mayor genocida que tiene hoy nuestro mundo: Geroge Soros. España, vendida al globalismo decadente que propugna el homosexualismo y la ideología de géneros, dejará de existir por falta de soporte vital en poco más de un par de décadas.

Frente a esto, nulo apoyo a las parejas heterosexuales que deciden traer niños al mundo, ni tan siquiera para formular el aserto y pensar que son quienes producen, crían y forman a los contribuyentes españoles de mañana.