¿No quieres entrenar? ¡No lo dejes! ¡Entrena a ritmos más suaves y constantes!

No importa si eres un fanático del fitness o si entrenas de vez en cuando (lo justo para no sentirte mal contigo mismo). Casi todos, antes o después, nos saltamos nuestra rutina de ejercicios y estilo de vida sana. Saturación de trabajo, unas vacaciones o el mal tiempo pueden mantenernos alejados del gimnasio o de nuestro deporte preferido. Hay días en los que no tienes motivación para irte al gimnasio el jueves por la tarde y prefieres marcharte de cañas con tus amigos.

A veces, incluso tu fuerza de voluntad no es lo suficientemente fuerte como para pedir una ensalada en lugar de una hamburguesa o que la carta de postres del restaurante al que has ido es demasiado atractiva para resistirte.

No te obsesiones, salirse un poco de los esquemas no es malo. Se trata de pensar a largo plazo: si haces un dieta muy estricta en la que eliminas todo aquello que te gusta no vas a poder mantener ese ritmo durante mucho tiempo. Lo mismo, que si vas los siete días de la semana al gimnasio: terminas por cansarte.

El cuerpo también necesita descansar y recuperar la energía, pero cuando prolongamos mucho la pausa tenemos la sensación de haber perdido forma física… Solución: ¡Entrena a ritmos más suaves y constantes!. No te sientas culpable por darte algún capricho gastronómico.