No es de recibo, las prisiones de Cataluña, no pueden ser un resort de vacaciones para los separatistas

Teníamos nuestras dudas, obviamente sospechábamos que el traslado de los cabecillas del contubernio separatista, era para que estuviesen en un paripé de prisión todos los rebeldes y sediciosos.

El independentismo tiene tomadas las instituciones, tiene agarrados por el mango todas las cacerolas donde se cuecen los más turbios asuntos de Estado en Cataluña. No es que tengan más gente, no es que tengan más fuerza, es que no son tibios, con lo cual no les duelen prendas de manifestar a qué cuestiones guardan respeto, a cuales obediencia, o en que instituciones, leyes y mandatos se ciscan tranquilamente.

La última es la dirección de prisiones, es el típico caso en el que sí se podría aplicar un art. 155 y retirarles las competencias. Imaginamos que precisamente el espíritu del legislador iba dirigido a ese tipo de hechos; que para los otros “más gordos”, no hacían falta tantas contemplaciones, y se debía haber resuelto sobre la marcha, con medidas más extremas. Pero en este caso es fácil destransferirles las competencias que se les cedieron en materia de prisiones;  porque si los presos tienen un trato de favor, si en vez de estar privados de libertad y aislados del mundanal ruido, a fin de evitar que sigan cometiendo el mismo tipo de tropelías que les llevaron adentro, si en vez de eso, las prisiones catalanas son un resort de vacaciones, una canonjía donde poder estar una temporada esperando que se solucionen las cosas, entonces apaga y vámonos. Si la prisión de Lledoners se convierte en una extensión de la Generalidad de Cataluña, entonces quizás sea necesario que muchos mas parlamentarios catalanes vayan dentro para sentirse como en casa.

Pero es que además no obedece a lógica ninguna, como es posible que el vicepresidente del gobierno de facto (que no de iure) vaya a la prisión a negociar los presupuestos del estado con un tiparraco que se ha querido cargar el estado. Definitivamente este tema está enquistado porque los representantes de la totalidad de España no se ponen en su sitio, siguen recibiendo ofensas gratuitas, desplantes y afirmaciones de cual va a ser el camino que van a seguir, mientras que Pedro Sánchez sigue manifestando que él tiene buena voluntad y quiere negociar la cuestión catalana, que el diálogo está encima de la mesa y que la solución ha de ser política.

Nos parece absolutamente vergonzosas las cesiones que se están haciendo a la vista de todo el mundo. Pero nos da pánico pensar en lo que se moverá entre bambalinas, de lo que se les estará regalando por debajo de la mesa, lejos de las atentas miradas de los preocupados españoles de la totalidad de la Piel de Toro.

En cuanto a las prisiones… si no valen para lo suyo, que el Estado vuelva a retomar las competencias o como mínimo que vuelvan a ser sacados los presos de los centros penitenciarios catalanes, donde son aclamados, visitados y gozan de privilegios que serían impensables si no fueran porque son quienes son.

Ya está bien, si se sigue siendo tan permisivo con los golpistas, cualquier día se presenta alguno de los socialistas andaluces en Lladoners con una carreta cargada de  coímas, izas, rabizas y colipoterras, hurgamanderas y putaraçanas . . . casi todas amigas de sus madres… de las que admiten tarjetas black.