Ni claveles ni abrazos en las manifestaciones del domingo en Cataluña

En esta ocasión, no se vieron claveles ni abrazos entre los manifestantes separatistas y los Mossos. Los primeros, indignados por la detención de Puigdemont en Alemania, salieron a las calles dispuestos a subir la tensión. Los segundos, aguantaron estoicamente las envestidas de los primeros y cuando la situación lo requirió, se emplearon con contundencia contra ellos. Como dice la canción: se les rompió el amor de tanto usarlo.