Navarra se moviliza para sacudirse el yugo euscaldún

Mientras la desidia del Ejecutivo saliente se dejaba meter gol tras gol en Cataluña, mientras se lanzaba al mundo la idea de que cualquier municipio a 50 kilómetros de Madrid desea la independencia y tiene razones históricas para solicitarla, la España real se revuelve y grita a quien quiera oírlo que no valen razones mercantiles para romper la piel de toro. Hoy, miles de personas se han manifestado por las calles del centro de Pamplona para protestar contra lo que consideran una «imposición» del euskera en Navarra y el «peso desproporcionado» que se le está dando en la función pública por parte del Gobierno foral de Geroa Bai, EH Bildu e Izquierda-Ezkerra.

La protesta contra la política lingüística del Ejecutivo de Uxue Barkos, bajo el lema «Por el futuro de todos en igualdad», ha sido secundada por 30.0000 personas, según los convocantes.

La marcha, que ha arrancado frente al Parlamento Foral y ha terminado frente a la sede del Ejecutivo y en la que se han podido ver banderas navarras y españolas, ha sido convocada por diversos colectivos sociales como la Asociación Cultural Doble 12, Desolvidar y Vecinos de Paz y ha contado con el respaldo de UPN, PSN-PSOE y el PP.

Entre los asistentes han estado entre otros los presidentes de UPN y PP en Navarra, Javier Esparza y Ana Beltrán, respectivamente, la delegada del Gobierno en funciones, Carmen Alba, el expresidente navarro Miguel Sanz y parlamentarios socialistas.
Los participantes en la marcha han hecho el recorrido precedidos de una gran bandera de Navarra y han coreado consignas como «Esto no es Euskadi, es Navarra» y «Libertad de elección, no imposición».